La mayoría de las personas, en su afán de salir bien librados, buscan el camino más corto. Lo que esto quiere decir, es que las personas tienen a irse por el camino que parece más sencillo. En términos financieros, podrías hablar de inversiones de muy alto riesgo en donde se depende de la suerte, más que de una estrategia. Por nombrar algunos ejemplos: apostar, entrar a las tandas, entrar en pirámides, caer en scams financieros, comprar cursos o libros que ofrecen el camino "fácil y rápido a los millones", caer en las promesas de hacerte tu propio jefe con dos sencillas aplicaciones, etc.